Dual (Historia completa)

*

Había entrenado por tanto tiempo, que ya no recordaba su vida sin sus ejercicios en la mañana. Tanto, que su cuerpo se movía casi como un autómata, rápidamente, precisamente, sin desperdiciar movimientos. Había entrenado tanto, si, no porque le hubieran encomendado aquella misión, por orgullo, para demostrarse a sí mismo que podía. Sin embargo, nunca pudo.

Su mente siempre recordaba su último enfrentamiento. El choque de sus dagas contra la mandoble. El sentimiento de que enfrentaba una montaña, irrompible, sólida, orgullosa. No importaba la técnica que usara, jamás había podido ganar.

Ensimismado, siguió entrenando, sin ver a quien lo observaba.

**

¿Cómo era posible que siguiera esa misma rutina todos los días? Era imposible ser así de diligente, cuando ella ni siquiera podía durar un día repitiendo los mismos ejercicios. Lo admiraba, sí, pero al mismo tiempo lo odiaba. Secretamente, dolorosamente, esperaba los días en que las dagas chocaban con su mandoble, disfrutando sus esfuerzos inútiles por vencerla.

“Es todo lo que tengo, después de todo…”

Ser invencible no era su habilidad, era su origen. Era una cima que no había alcanzado por esfuerzo, por motivación, o por decisión. Muchos querían vencerla. La mayoría se rendía después de un intento. Él no.

***

Debía admitirlo, tenía miedo. Su misión había durado tanto que empezaba a disfrutarla. Esperaba con ansias comparar sus fuerzas, observar sus movimientos, buscar una debilidad. Ver su cara impasible, donde de vez en cuando sentía que se escapaba una sonrisa. No debería fijarse en ella. Su enfoque debería ser ganar, destronar a lo invencible, demostrarle al mundo, a él mismo, que no existen imposibles que el esfuerzo no destroce. Tenía miedo, sí. Miedo de que ahora, en vez de perder ante un oponente superior, simplemente no quisiera ganar. Miedo a querer extender sus peleas para siempre, tan solo para observarla.

****

Debía admitirlo, estaba desesperada. Sus enfrentamientos se habían hecho una rutina, que diligentemente cumplía, sin siquiera darse cuenta. ¿Cuándo había pasado? ¿Qué le había hecho este hombre terco e insistente? Le costaba admitirse a si misma que no estaba haciendo su mejor esfuerzo, que quería hacerlo sentir que una victoria era algo posible, para que volviera, para poder verlo otra vez.

¿Y si algún día le ganaba? ¿Qué iba a quedar de ella? Una mujer desordenada e incapaz que alguna vez había sido la mejor guerrera del mundo, una persona con único talento, destronada para siempre. ¿Y luego qué? Soledad.

*****

Los rayos del sol se acumulaban en su ventana. Debería estar entrenando, pero estaba atrapado en un sueño. En él, soñó ser su oponente. Sintió el peso de la mandoble, y se vio derrotar cientos de oponentes. Pensó que eso era lo que siempre había buscado, pero… ¿Por qué se sentía todo tan solitario? ¿Qué era esa sensación de vacío? ¿Por qué creía que la había sentido antes?

Ella lo esperaba. Era demasiado tarde, y todavía no llegaba. ¿Qué había pasado con su rutina, con él?

En aquellos momentos, y quizás tan solo por unos segundos, ambos sintieron lo mismo.

******

Él se levantó, tarde. Ella abandonó su puesto por primera vez. Se encontraron a medio camino, y ambos esquivaron las miradas, esquivaron el dialogo, se esquivaron a sí mismos.

Después de una pausa, él se presentó, de nuevo. Ella no pudo evitar reírse, y con ello rompió las barreras. ¿De qué servía entrenar tanto si solo encontraba vacíos? ¿De que servía demostrar su invencibilidad si solo encontraba soledades?

Se dieron la mano, y comprendieron, de inmediato, que se conocían mejor que los más viejos amigos. Una misión jamás fue cumplida. Ella nunca demostró su invencibilidad. Sin embargo, fueron felices.

4 comentarios sobre “Dual (Historia completa)

  1. Quedó muy interesante la historia. Te sumerge a cada parte. A mi percepción acabó de forma algo abrupta, sentí un final forzado, como si no hubieras encontrado la mejor forma de concluirlo y lo dejaste a la imaginación pero de una forma muy libre. Muy insípida. Es mi percepción, claro. No deja de ser una buena historia. Además, no sé si sean bugs de la app de WordPress o si deberías poner más atención a los espacio, comas y gramática en general. ¡Saludos!

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    1. Honestamente, lamento que pienses eso del final, en especial porque tenía planeado que terminara así desde el principio, pero respeto tu opinión. Podría haber creado un final más directo, quizás, aunque no estoy seguro de qué es exactamente lo que te gustaría ver en ese final. Por lo demás, ¿a qué te refieres con eso de los espacios, comas y gramática? No veo errores de ese estilo en el cuento, a excepción de algunas tildes.

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  2. Claro. Entiendo totalmente tu intención de final abrupto, yo considero que aunque el final sea abrupto no significa que la escritura también deba serlo. Yo veo una diferencia entre este final abrupto:
    “Soltaron la cuerda y aceptaron su final”
    Y este otro:
    “Decidieron soltar la cuerda, al mismo tiempo. Fue así como aceptaron ese final al que sabían que no había forma de escapar”
    Te doy un ejemplo solo por escribir algo rápidamente.
    Pero te repito, es solo mi percepción y mi forma de escribir, me pareció buena tu historia y si tu sello personal es ese que plasmaste, mantenlo a conciencia. No es mi intención insinuar que mi forma sea la correcta 😉

    Respecto a los errores, supongo que son bugs de la app. Muchas palabras aparecen juntas, sin espacios entre ellas y entre comas.

    Saludos y ¡éxito!

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