Dual (primera parte)

*

Había entrenado por tanto tiempo, que ya no recordaba su vida sin sus ejercicios en la mañana. Tanto, que su cuerpo se movía casi como un autómata, rápidamente, precisamente, sin desperdiciar movimientos. Había entrenado tanto, si, no porque le hubieran encomendado aquella misión, por orgullo, para demostrarse a si mismo que podía. Sin embargo, nunca pudo.

Su mente siempre recordaba su último enfrentamiento. El choque de sus dagas contra la mandoble. El sentimiento de que enfrentaba una montaña, irrompible, sólida, orgullosa. No importaba la técnica que usara, jamás había podido ganar.

Ensimismado, siguió entrenando, sin ver a quien lo observaba.

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