Sueños y ríos

Lo he dicho antes, pero creo que vale la pena recordarlo: mis sueños son como películas de acción. La mayoría tienen una trama enredada y fantástica, donde yo mismo actúo como héroe, o a veces incluso como personaje secundario. A veces, sin embargo, mis sueños adquieren otro tono, una mezcla de grises, una fusión de ficción y recuerdos.

Un río de aguas bravas. Sauces rodeando el cauce. Un puente de madera oscura, anticuado, roto, envejecido. Una reja de madera más clara en ambos bordes del río.
El sueño se planta en mi cabeza, se repite. Conozco bien el final, pero no quiero verlo de nuevo. Muevo mi cuerpo, me incito a correr, a alejarme…

Un niño, yo, pone las manos arriba de la reja. El río le parece tremendamente interesante, un espectáculo furioso. Es tan fuerte que incluso llega a mover rocas de tamaño considerable. La curiosidad crece. Quiero acercarme más.
¡No! ¡Corre! Ese río es demasiado bravo, la madera demasiado vieja. Hay tanto por hacer. Vuelve, ¡Vuelve!

El niño pone las manos en la reja, haciendo fuerza para treparla. La madera hace un sonido terrible, crujiente, destructor. De a poco, se quiebra, cediendo, cayendo al vacío, llevándome con ella ante las aguas. En el aire, estiro la mano pero no hay nadie quien la agarre, no hay bordes donde agarrarse, solo agua, agua rápida. Cierro los ojos.

Despierto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s