Planear: Cuento vs. Novela

Es fácil ver a los cuentos como algo mucho más fácil de escribir que una novela. Después de todo, son mucho más cortos, pasan mucho más rápido, y casi parecen una distracción, un tentempié antes de algo grande. En mi opinión, este juicio es errado.

Como autor de una, sé perfectamente que una novela, de por sí, requiere mucho más tiempo de planeo. La historia debe delimitarse desde el principio, para evitar choques inesperados de personajes, contradicciones, eventos imposibles y agujeros en la trama. Sin aquella delimitación, escribiendo a mano alzada sin pensar demasiado, la novela se pierde, desaparece entre contradicciones. A cambio, la novela es un bloque enorme de texto, que tiene la muy importante opción de tomarse tiempo para describir, para formar la acción de a poco. La novela, al igual que un cuento, tiene altos y bajos, pero puede alargar los bajos, los tiempos de descripción, de desarrollo y de dialogo, sin preocuparse desmedidamente por el espacio que ocupa.

El cuento, por otra parte, siempre es intenso. El espacio siempre es corto, sea el cuento de una página o de veinte. El lector se encuentra de inmediato con la acción, arrojado casi instantáneamente a una situación distinta a la suya, con personajes casi constantemente en movimiento. El clímax de un cuento constituye, en muchos casos, la mayoría del texto. Para que esto sea posible, es necesario planear con antelación como funcionarán las distintas capas del cuento.

Usando como ejemplo uno de mis cuentos anteriores (El segundo piso), el principio pinta el contexto: dónde trabajo, el volumen de gente, lo que hago cuando nadie entra. Esto también conecta al lector con el personaje central, ya que siente un vínculo con las opiniones del narrador (este vínculo puede ser positivo o negativo, ambos ayudan al lector a seguir leyendo). El segundo párrafo narra las actividades de la gente, y las respuestas del narrador a ellas. De a poco, la trama central empieza a revelarse: los niños. La tensión, entonces, sube, pues el lector inmerso en la historia quiere saber que sigue: ¿Qué hay arriba, que buscan los niños? El tercer párrafo resuelve ese problema, agregando finalmente una reflexión. Esta forma de escritura, de lo general a lo particular, es planeada desde el principio. Nada se deja al azar. Todo lo que se muestra en la historia es meticuloso, aunque no lo parezca. Aunque el planeo de un cuento toma menos tiempo cronológico, eso no reduce la dificultad en su esculpido. Como el mismo cuento, planearlo es rápido pero intenso, no menos difícil que pensar en una novela. Ambos géneros tienen sus altos y sus bajos, y ambos requieren la concentración absoluta de su autor.

Un comentario sobre “Planear: Cuento vs. Novela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s